Hablaba con Migue y Naty, mis palabras los cruzaban como rayos, no tenía muy claro si estaba haciendo bien o mal. Me decían que se sentían estancados, que peleaban mucho, que sentían que giraban en círculos y que tener un hijo de por medio a veces dificulta las cosas. Trabajar todo el día, para la casa, el auto, los gastos, etc.
Yo desde mi ser utópico les hablaba de otra cosa, como si no me entendieron. les hablaba del amor, de cuidarse, de respetarse. Les quise plantear algo que los dejo pensando... Les marqué 2 puntos que para mi eran fundamentales:
- Nunca dejen de comunicarse...
- No traten de modificar al otro...
Migue un poco reacio a mis palabras seguía insistiendo con que la naturaleza del hombre es "cagarla", por más que uno intente y se esfuerce siempre va a terminar arruinando las cosas.
Me gusta pensar que uno tiene todos los días la posibilidad de modificar los patrones de conducta, de aprender de los errores, de no volver a salirse del camino.
Me voy del rincón que ocupábamos, paso por el baño, vuelvo a la ronda... Botella de aguardiente en mano, 3 chupitos servidos y después de darme un abrazo, Migue me dice, quizás el piropo más lindo y más sentido que alguien me haya dicho alguna vez... Ojalá que nuestro hijo sea como vos!! y a la cuenta de 3 y de un salud de por medio, hacemos fondo blanco.
Me volví a casa con la sensación de que estaba equivocado.. de que era demasiado utópico, que no todo es tan sencillo, menos si hay un hijo de por medio, si hay una historia atrás o si el tiempo para modificarlas pasó hace rato.
Me sentía contradictorio, con mi deja que fluya a cuestas.
Demasiada realidad para tanta idealización.
Vuelvo al otro día, casi sintiéndome culpable, no estaba seguro de lo que esa charla podía generar.
Le pregunto como habían terminado la noche, y me dice que tranquilo, que se tomaron un taxi, que llegaron como a las 7.
Parecía todo normal, mis palabras habían pasado de largo y no habían vuelto a hablar del tema.
Mientras tomabamos un Cuba en la puerta de la Cubanita, lo veo a Migue venir caminando, venía riéndose y todo colorado, casi con vergüenza. Abrazo y saludos de por medio, agarra a Naty de la mano y se la lleva a un costado. Algo me sonaba raro ya que él trabaja en otro bar como a 10 calles y estaba en horario laboral.
Al rato nos volvemos a saludar y se va.
Para mí sorpresa y la de Natalia, me cuenta que había venido a disculparse por una pelea que habían tenido en estos días, que la amaba mucho y que ella era el motor de su vida. Que los dos eran uno...
Hoy leía un libro que me traje en la mochila, "vagabundeando por el eje del mal", es la historia de un Argentino recorriendo a dedo el medio oriente, Irak, Irán, Afganistán, Siria, Turquía, etc.
Me quedé pensando en un párrafo que habla de la funciones que un viajero que escribe debe asumir.
"Como las abejas llevan el polen de flor en flor, nosotros debemos llevar las palabras de lucha en lucha, motivados más por el deseo de la coherencia que por ansiedad por ver los efectos inmediatos. Acaso nunca veamos las consecuencias de cada letra escrita, pero como la ley del Dharma asegura, todas las acciones tienen consecuencias en el resto del universo. Y la palabra escrita es acción.
Al terminar de escribir estas palabras pienso cuál es el límite entre utopía y realidad.
Quién es el loco y quién el cuerdo.
La palabra es acción y el corazón el motor..
Ojalá este mundo fuera un poquito más utópico.
Ojalá algún día todos podamos ser un poco más Idealistas.
Abrazos para todos y cada uno
Subansé a la Ola y a Surfearla...
Pura vida para todos
Yuyi
muy bueno bro segui asi, muy buenas reflecciones!!!!! muy buena historia! espero con entusiasmo que escribas denuevo! abrazo brotherrrr surfealaaaaa
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