lunes, 1 de agosto de 2011

El camino a La Laguna...

Pienso en todas las personas, todos mis amigos, los que me dicen que no pueden, que no se puede... Cada vez que camino y empiezo a conocer lugares, conocer gente, y cuando el juego se comienza a abrir y veo que las cosas van fluyendo me pregunto que nos lleva a cada uno, por momentos, a sentir que no se puede... Qué esperas? Que Disney invente un nuevo super héroe que te saque del lugar donde estás.
Me estoy dando muestra a mi mismo que si se puede. Que se puede elegir como vivir, como sentir, como caminar.


Realmente no tenía muy claro porque había caido en Colombia, incluso a lo largo del viaje mucha gente me pregunto y porqué empezaste por Bogotá, para lo cuál no tenía respuestas...
Hoy después de casi un mes acá puedo contar mis sensaciones.


La historia del viaje a la montaña arrancó la noche que conocí a Ana María y a Tata, hermana del dueño de La Cubanita...
Nos fuimos de rumba y de ahí a desayunar, ya con algunas copas de más en sangre me empezaron a hablar de Villa de Leyva, un pueblo en la montaña a 3 horas de Bogotá.
Resulta que los hermanos de Ana, 2 de ellos, viven ahí con sus mujeres.
Un domingo después de trabajar partimos hacia Villa de Leyva... Sin mucha claridad en el porqué estaba en ese auto, porque camino a ese pueblo... Por Qué?...
Llegamos y nos estaban esperando Pacho y Natalia en su casa del pueblo, de esas que todos queremos tener. Se hace de noche y abrimos una botella de vino tinto, mientras ayudo a Pacho a encender la fogata. La noche está alegremente despejada y el viento mecia unas cañas de bambú para que la paz sea extrema...
Para ponerlos en clima les diría que podrías ser un pueblito en Jujuy, en Salta o tal vez Merlo en San Luis. 
Nos ponemos a hablar de esoterismo o otras yerbas, les cuento de la nena del depto de Cabrera, me cuentan alguna que otra historia de por acá hasta que llegamos a una historia puntual. Les conté que a principio de año, estabamos en Lacroze y yo me sentía afiebrado, cuando sentí que algo me pisaba el pecho, poniendome contra la cama y no me dejaba levantarme. Era la cara de un hombre y realmente no me dejaba mover. Según  Natalia, la mujer de Pacho, la creencia indígena dice que eso es un brujo, que llega hasta donde estás por un motivo puntual. Creer o reventar. La cuestión es que terminamos hablando de una persona, su sobrenombre es Charry. El tipo tiene un observatorio astrológico. A la mañana siguiente nos levantamos y partimos a nuestro encuentro en el medio de la montaña a unos 20 o 30 Km. Me hizo la carta natal y astral, me habló mucho de cosas que sólo yo podía pensar, de mis viajes, de mi momento para curarme y sanarme, perdonar sin rencor y sin memoria. Me dijo algo tan lindo como.."El pasado no existe, porque es Pasado, el futuro tampoco porque es impredecible, El Presente es Ya, es hora de despertarse..."
No les miento si les digo que me fui shockeado como mínimo. Es raro cuando alguien que no te conoce te diga quién sos y qué buscas. Más raro suena cuando estabamos terminando la sesión y mientras me mira a los  ojos me dice: "Deja que Fluya".
Villa de Leyva se empezaba a hacer más claro en mi cabeza. Ya empezaba a sospechar porque tenía que empezar por Bogotá. Como si las piezas se fueran acomodando. Le decía a Anita todo el tiempo, sentía que ya había estado en este lugar y por algún motivo necesitaba volver a empezar acá. En esta tierra, en este lugar, en este momento.
No dude ni un segundo cuando Ana me dijo que podía ir a Bogotá el jueves para trabajar y volver el domingo y así quedarnos una semana más. Me tomé un colectivo el domingo a la madrugada, en la ruta, en Bogotá, a las 10 am. del domingo ya estaba de nuevo ahí para planear la travesía del lunes. 
La travesía consistía en viajar hasta el Parque Natural Iguaque: Cuna de dioses, donde ibamos a vivir la experiencia mística de subir hasta los 4 mil mts. de altura donde se encuentra la Laguna de Iguaque, según la mitología Muisca Iguaque es el corazón de Bachué, es la fuente de eso, es la raíz de todo, es lo propio, es lo principal; la Bachué es del agua, es el agua misma. Bachué no se dejó conquistar, cuando vinieron los conquistadores a matarlos, se echó a ahogar en la laguna de Iguaque con el indio cacique y ahí se volvieron unas culebras de oro en la barriga de la laguna, se encantaron allá, pero no se dejaron conquistar. Hicieron una punta de como unos diez mil o quince mil propios indígenas, ahí se cogieron de mano en mano, y cuando mandaron todas sus pertenencias, todas sus joyas al fondo de la laguna, se fueron mandando uno por uno al fondo de la laguna y se echaron en cordón uno tras otro... allá quedaron y allá se encantaron; no se sabe si estén vivos o estén muertos, pero no se dejaron coger de nadie, no se dejaron conquistar y ahí están encantados. »
El lunes a las 4 de la tarde ya estabamos en el refugio, dispuestos a pasar la noche ahí, para iniciar el ascenso al día siguiente. Armamos la carpa, acomodamos todo y bajo unos 100 mts por la selva hasta la casa del guardaparque para comprar un poco de leña. Gran noticia me da cuando me muestra toda la leña mojada. Después de tratar de prenderla, convencerme de que no hubiese prendido ni con un litro de nafta, me relajo y me dispongo hacia la carpa a preparar unos sandwich de jamón y queso. la temperatura esta cerca de los 4° asique nos abrigamos y salimos a disfrutar de la noche que está inmensamente despejadas.
Disfruto de una Viuda Blanca al pasar mientras el techo de estrellas, creanme que hay tantas que es imposible no hipnotizarse con tantas lamparitas, y el sonido del silencio matizado con el canto de los grillos, de las ranas, de los buhos, de los.... Pppfff sería imposible describir el sonido de tantas especies a las que nunca les prestamos atención.
El humo, siempre dulzón se va sintiendo, el viaje ya empezó hace rato y me acuesto en la carpa con la cabeza afuera, no me permito perderme detalle. 2 estrellas fugaces juegan con Ana a las escondidas y yo me resigno a que se me cruce una. No es mi noche.
La mañana me trae de vuelta, con el sol por detrás de la montaña y en el aire se percibe una energía difícil de explicar.
Yo tengo algunos preconceptos acerca de mi equipamiento para Trekking, ya que sólo cuento con mis zapas amarradas con abrojos y mis babuchas verdes, pero el corazón me lleva, me empuja, no puedo evitarlo.
Bajamos del refugio para tomar la ruta del ascenso a la laguna.
Nos insertamos en el camino, la primera parte todo camino de selva hasta las 3.500 metros donde encontraremos la primer parte llana antes de un ascenso muy empinado.
Filmo algunos videos mientras la vamos llevando, y puedo afirmar que a los primeros 500 mts me costaba respirar con tranquilidad.
La altura empieza a sentirse y después de 1750 mts. Ana empieza a apunarse. Paramos a descansar y para que tome un poco de agua. Quiere seguir camino montaña arriba, mientras yo el explico que mi temor es que se descompense arriba. Hace oidos sordos y mirandome a los ojos me dice: "estoy bien, puedo seguir" confío en su poder interior y seguimos el ascenso.
Algo que hicimos mal fue no llevar ni siquiera un reloj, sólo me marco algunos puntos claves con el sol y calculo que es la 1 pm cuando llegamos a los 3.500 mts. Hace más de 3 horas que venimos caminando y calculo que falta por lo menos una hora más.
Lo que queda son 500 mts, esta vez los arboles desaparecen y queda todo desierto y piedras, todo hacia arriba. Después llegar a los 3.700 mts. el camino va a la derecha ascendiendo de a ratos un poquito más...
El frío se pone hostil y la neblina está cerca (nos habían recomendado que si bajaba la neblina pegáramos la vuelta), las piernas se movían solas y a paso acelerado, la sensación de estar vivo que sentí fue mágica. Caminando por la montaña, entre la neblina y ese imán de la naturaleza que nos iba manejando hasta su encuentro.
Ana divisa la laguna y la emoción se hace carne, penetra por los poros cómo si alguien estuviese acariciando tu espalda.
Bajamos cómo locos entre liquenes y cactus y nos damos un abrazo enorme en la orilla de la laguna. Estamos ahí. Había dudado mucho de llegar hasta ahí. El agotamiento físico desaparece y la neblina se empieza a espezar. Los dos estamos de acuerdo que tendríamos que volver pensando que no tenemos reloj y la neblina no nos deja ver el sol, entonces nos podría agarrar la noche en la selva si mis calculos fueron erróneos. Confiando en nuestra energía decido subir unos pasos más piedras arriba hasta que encuentro una cascada con un manantial de agua cristalina. Cargamos agua en el termo y nos ponemos a disfrutar del agua de la vida,  de lo que la naturaleza nos da, contacto con la vida en su máxima expresión.
Yo me dispongo a dar luz entre tanta neblina cuando Ana me dice que no está de acuerdo. Entonces le expliqué, y me entendió, cualquiera de mis amigos estaría orgulloso y haría lo mismo que yo, en una laguna sagrada, en el punto más cerca del cielo que podés estar, abrazado con el mundo, sintiendo la fuerza de la tierra. Asique hago bailar la neblina con el humo y juntos ascienden al cielo, y se van con el viento para que llegue hasta donde están mis amigos, brindando conmigo.
El descenso se hace tedioso, me doblo el tobillo faltando 2 km para llegar al refugio, asique con calma y con renguera, hacemos el retorno por la selva.
Las palabras son anecdóticas y posiblemente no suene ni siquiera el 15 % de lindo de lo que viví ahí arriba. Sólo puedo decirles lo que yo sentí cuando me senté en la cama esa noche.
Definitivamente entendí porque vine a Colombia, a Bogotá, a Villa de Leyva.
En el camino hacia la Laguna sentía que ya conocía el camino, que mis piernas podían moverse solas sin que yo tuviese que hacer un esfuerzo en darles órdenes. Sentí que estaba dejando cosas allá, bien en lo alto, amigandome conmigo, amigandome con otros.
Por primera vez en todo el viaje siento que me muevo con la ola, con la energía de la vida, disfrutandola, siendo feliz a cada paso, eligiendo donde quiero estar, cuando quiero estar y como quiero estar.
No se duerman, que nadie se las cuente. A VIVIR.


Abrazo para todos y cada uno.
Subansé a la ola y a surfearla.
Pura Vida para todos
Yuyi

3 comentarios:

  1. Juan... seguí viviendo !!! te quiero....
    lety

    ResponderEliminar
  2. yuyi querido, si era dulce no era viuda... lo demas, un placer...
    Salud!!!
    Vil.

    ResponderEliminar
  3. Te extraño, seguí disfrutando, te amo primo:( :)

    Felii

    ResponderEliminar